Los pastores Roosevelt y Mónica Fonseca, fundadores de la iglesia Misión Latina y de ciudadanía colombiana, migraron a los Estados Unidos en el año 2000. Durante tres años y medio se radicaron en la ciudad de Miami. Durante este periodo de tiempo se dedicaron a negocios empresariales y fueron líderes comprometidos y activos de su iglesia.

En junio de 2003 el Señor les confirmó el llamado para trabajar en el ministerio de tiempo completo.

Durante diez meses, aún radicados en Miami, realizaron un trabajo misionero en la ciudad de Naples. Al cabo de estos meses se había consolidado un grupo de personas y así se inició un primer servicio en el salón de un hotel al mismo tiempo que se realizaban grupos en casas, visitando las familias y cubriendo sus necesidades. Para el primer año se consolidó un grupo de 50 a 60 personas, trabajando siempre con un modelo sencillo; un servicio el fin de semana, grupos en casas y la escuela de capacitación para los líderes.

En el año 2004 la iglesia comenzó un periodo de crecimiento acompañado de actividades enfocadas en la integración familiar. Para el año 2005 fue necesario trasladar los servicios de las dos sedes a un lugar más amplio. La logística de las dos sedes se movilizaba en un tráiler que contenía todo lo necesario; equipos de sonido, escenarios desarmables, decoración, materiales para niños, etc.

Observando las necesidades del ministerio, los pastores y su equipo de líderes empezaron a clamar a Dios por un lugar a mitad de camino entre ambas ciudades, puesto que dichas ciudades están separadas alrededor de 50 millas la una de la otra. El 15 de octubre de 2006, Misión Latina llegó a las instalaciones de la iglesia americana FCC. Dios tocó el corazón de los directivos quienes abrieron sus puertas y le permitieron salvaguardar su autonomía como iglesia y ministerio.

En el 2010 la iglesia adoptó un modelo más intencional en cuanto a su liderazgo. A partir de este año el trabajo se estructuró según cuatro puntos básicos llamados “El rio de Dios”: ganar, consolidar, discipular y enviar.

Actualmente la iglesia ha desarrollado una estructura que le permite proyectarse exitosamente a toda la comunidad del suroeste de la Florida.